No tengo nada que esconder.

Privacidad

«Decir que uno no se preocupa por el derecho a la privacidad, ya que no tienen nada que ocultar no es diferente a decir que no importa la libertad de expresión porque uno no tiene nada que decir»

Edward Snowden.

Es curioso hasta inconsecuente el reclamo popular cuando hablan o vociferan la frase: «Esto no puede ser, ¡El gobierno nos espía!», pero cual es la primera información que comienzan a utilizar para «Espiarte», la respuesta es simple, es la más sencilla de recopilar, pues claro,  es aquella que nosotros mismos hemos subido voluntariamente a RRSS, es decir, nuestra ubicación, nuestros gustos, nuestra opinión, nuestras relaciones, nuestros contactos, nuestra imagen, entre otras muchas cosas, entre otros muchos datos, que es lo que somos en la red, más que datos, entonces, cuál es tu reclamo, ¿que las palomas se fueron comiendo las migajas que tú mismo dejaste en tu camino? 

Dejando atrás esta breve critica a la crítica, es importante tomar conciencia de nuestra huella digital y de cómo nos movemos por la red y si realmente sabemos todo lo que se puede hacer con nuestra información, quizás la frase legalmente correcta seria la información que nosotros producimos, porque los dueños en su gran mayoría de esta información ahora son las empresas creadoras de estos servicios y por si no lo recuerdas, entregaste esos derechos aceptando el contrato en los términos y condiciones al comenzar a utilizarlos.  

sí usas la red en la forma normal y cotidiana sin ningún cuidado de tu privacidad, desde los mismo accesos, desde los mismos dispositivos, las mismas conexiones, desde los mismo lugares todos van a saber que eres tú, incluso si no te auténticas a tus cuentas, como ya creaste una huella digital, con características particulares, este entorno utilizado por ti en base a lo que eres y lo que haces, les permite a las empresas saber, aunque no estés autenticado en tus cuentas, que eres tú el que está ahí. 

Pero qué pasa con la información que no aceptas compartir, con aquella información tuya que recopilan, por ejemplo, desde tu ISP, con cámaras, en globos, drones u otro medio, entonces es cuando aparece las frases: «Nada que ocultar» o «Nada hace nada teme», en la cual se basa los sistemas de recolección masiva de datos para justificar que cualquier objeción implicaría que estamos haciendo algo «malo», una suposición errónea y una visión realmente limitada del tema.  

«Estimado cliente, ha sido registrado como participante en los disturbios masivos», fue el SMS enviado por el gobierno de Ucrania el 2014 a los participantes de las protestas en Kiev. durante este año en Hong Kong gracias al uso de inteligencia artificial, dice, la administración ha compartido públicamente las identidades de varios protestantes marcándolos con una «alerta», en aeropuertos o trabajos, donde son interrogados y ha terminado en varios despidos. Imaginemos una futura postulación a un cargo público o para trabajar en el estado, que podría ser rechazada porque tu perfil aparece en cruces de información de datos recolectados que te identifican como: «no recomendable», este último es un supuesto, pero quien sabe. 

No podemos renunciar a la privacidad a cambio de seguridad. Sólo por estadísticas si un sistema es utilizado para identificar unos pocos delincuentes entre muchos inocentes será poco efectivo, sin contar los falsos positivos, incluso si logran capturar al 10% basados en esta información que pasará con el 90% de la restante?, debería ser de acceso público también su uso, vigencia, restricciones, el resguardo y finalmente si existe algún proceso de destrucción de esta. 

Recuperar la autonomía y libertad podría llegar a ser posible pero el precio a pagar es elevado, esta batalla se está peleando desde hace mucho, aunque te acabas de enterar. Quizás el Criptoanarquismo como base para nuestras comunicaciones sea el camino y lo segundo es considerar, mejorar las regulaciones legales para el manejo de nuestra información, de todas formas, hay que asumir que todo avanza más rápido que nuestra capacidad para digerirlo y tomar acción.  

No es que tenga algo que esconder, es que, No tengo nada que les quiera mostrar.